L'ofici de cada dia. ahí el·alusión de siempre.
Somos una panadería de barrio con mirada contemporánea: hacemos las cosas poco a poco para que las puedas disfrutar de verdad.
Hi ha mans, criterio y muchas horas de paciencia.
La Farinera neix d'una idea molt senzilla: recuperar el pan como alimento esencial, hecho con respeto por los ingredientes, pel procés i per les persones que l'assaboreixen.
En nuestro obrador, el día comienza antes de que la calle se despierte. Alimentamos a la masa madre, observamos cada fermentación y adaptamos el trabajo a lo que la masa pide. No fabricamos prisas; cultivamos sabor.
Un proceso vivo, de la primera levadura en l'última crosta.
la masa del mar
La cuidamos todos los días. És el cor de l'obrador i la que aporta personalitat, aroma y conservación natural en nuestros panes.
72 horas de fermentación
La masa reposa y evoluciona sin prisas. La fermentación lenta desarrolla sabores complejos y una textura que perdura.
La cocción en piedra
El golpe de calor crea una corteza fina y sonora mientras protege un muelle tierno, humida i plena d'aroma.
Del mostrador a casa
Cuando el pan sale del horno comienza la mejor parte: compartir-lo. En el barrio, en la mesa o durante una pausa con café.
Respeto por el producto
Ingredientes reconocibles, recetas honestas y cuidado en cada etapa.
Temps con un ingrediente
La fermentación no es bastante: s'acompanya, s'observa i s'espera.
Calidad constante
L'ofici és repetició, criterio y el compromiso de hacerlo bien todos los días.
Panadería, cafetería y punto de encuentro.
La Farinera también es conversación, desayunos tranquilos, bicicletas en la puerta y mascotas bienvenidas. Un espacio cercano al corazón de Sant Feliu de Guíxols.